26 mayo, 2024

Estuvo presente en el 25 BAFICI, que concluyó la semana pasada, y la obra de Goyo se llevó el Premio Estímulo al Cine Argentino, auspiciado conjuntamente por Lahaye Media, Sendfiles, Zub Sonido y Silver Studio. Por Nito Marsiglio.

El chongo (Ariel Nuñez Di Croce) entra en conflicto definitivo con su pareja heterosexual La Novia (Gianna Perez Prado). 

Esta crisis emocional le lleva a replantearse su vida sexual y lo empuja a intentar salir del closet con El Trolito ( Dennis Smith).

El Chongo se presenta como un perfecto homofóbico que “odia a los putos” y de pronto se replantea la relación heterosexual que había tenido y concluye que esa” hija de puta le había cagado la vida” y por culpa de ella el iba a terminar con “el culo roto”. 

Y piensa horrorizado como lo tomara su padre y su familia.

Poniendo de esta manera la “culpa” de su conflicto sexual en ella.

Con esta introducción, a una realmente excelente obra, queda de claro manifiesto que es una comedia. 

El director lo define en unas palabras que dice al comienzo. 

A las que tal vez, valdría la pena agregar que como diría Isidoro Blaisten, “el humor es la penúltima etapa de la desesperación”. 

Lo que nos dice que en el freudiano juego de Eros y Tánatos, sin duda el humor es Eros y mediante él se apuesta a la vida.

Pero más allá de la magnífica comedia con diálogos y escenas desopilantes y graciosas que posee el film de Goyo, la obra utiliza a la comedia como un medio para dar una clase magistral de CINE, y adrede lo escribo en mayúsculas.

El manifiesto final, el cierre de la obra, es el leitmotiv de la película, donde el cineasta habla de eso que ama del cine y cuál es su mirada. 

Esos veinte minutos finales valen oro y nos llevan a concluir diciendo: Gracias maestro por esa clase y por ese soplo de Eros, de la comedia, que es una apuesta a la vida.

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