24 abril, 2024

Es una ficción que merece ser apreciada y se estrena el viernes 25 de agosto a las 21 horas en el Cultural San Martín.

En la vasta galería de los horrores humanos, hay momentos y lugares que quedan grabados en la conciencia colectiva, en la memoria de la humanidad, como testimonios indelebles de la crueldad y el abuso de poder. Uno de estos capítulos oscuros se desarrolló en Argentina, bajo la sombra de la última dictadura militar que asoló el país entre 1976 y 1983. En esos años nefastos, el régimen militar se empeñó en aniquilar la disidencia, sembrando el terror a través de la represión indiscriminada y la desaparición forzada de miles de personas. Pero entre los atroces crímenes perpetrados por esta dictadura, hay uno que se destaca por su horror insondable y su impacto duradero en las vidas de las familias argentinas: el secuestro de bebés y la valiente resistencia de las Abuelas de Plaza de Mayo.

Es en medio de este oscuro escenario que el cuadro de la opresión y la resistencia encuentra sus protagonistas en las Abuelas de Plaza de Mayo. Una agrupación de mujeres valientes, empeñadas en enfrentar a la brutalidad del régimen y rescatar la esencia misma de la humanidad de las garras del olvido y la degradación. Como una luz tenue en una habitación lúgubre, estas mujeres irrumpieron en la historia, desafiando a la opresión y enfrentando el abismo con una determinación asombrosa. Las Abuelas de Plaza de Mayo, lideradas por la incansable figura de Estela de Carlotto, se convirtieron en símbolo de resistencia, amor y esperanza en medio de la más cruda adversidad.

Y se han hecho muchas películas sobre el tema de desaparecidos en Argentina y sería muy bueno que se hagan muchas más. Ya que como diría Fierro “la memoria es un gran don calidá muy meritoria…”

Ésta, la obra de Murray tiene varias particularidades para ser elogiada.

Llegan Davie (Raphael Grosz-Harvey) con su hermana Diana (Cristina Rosat) a la Argentina. Es su primer regreso, ya siendo adultos, porque se fueron con sus padres a Estados Unidos siendo niños.

Su hermana le siembra la duda a Davie de que es adoptado. 

Ambos se van sumergiendo en el porteño mundo del tango. Y los dos intentan superar sus crisis existenciales en la nueva esfera que los rodea.

Si bien como se ha dicho el tema hijos de desaparecidos ha sido muy tratado, Alison Murray le da una especial frescura con una fotografía más que destacada y edulcorada con una hermosa dosis de tango.

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