22 abril, 2024

El Jueves 12 de octubre se estrena en el Cine Gaumont, Avenida Rivadavia 1635, Otra semilla, documental dirigido por Matías Ítalo Scarvaci, y protagonizado por Dolores Etchevehere, una mujer perteneciente a una de las familias terratenientes de Argentina que, a partir de la muerte de su padre, se ve despojada de manera fraudulenta, por parte de su madre y sus tres hermanos varones, de todos sus derechos hereditarios. Por Nito Marsiglio.

A través de la historia de Dolores se puede vislumbrar el rol de la mujer dentro de este universo patriarcal. De este modo, el entramado político, judicial, mediático, aparece para acorralar a esta mujer que ha decidido emprender un camino distinto. 

Luego de 11 años de luchar en soledad, Dolores se vincula con Juan Grabois, un dirigente de los movimientos populares. Juntos diseñan un plan que consiste en el recupero de la herencia y el desarrollo de un proyecto agroecológico, el Proyecto Artigas, en la estancia Casa Nueva, en Santa Elena, Entre Ríos, a 138 kilómetros de Paraná. El primer paso será volver a la casa de su infancia. 

La toma de posesión de Casa Nueva se realizó el 15 de octubre de 2020, y duró 14 días en los cuales fue filmada la película. El Proyecto Artigas fue un grupo de diferentes organizaciones de los movimiento sociales, ecológicos, y rurales para el dearrollo de un modelo agrario sostenible, libre de agrotóxicos y explotación.

Hoy, la sucesión de los bienes hereditarios continúa en los estrados judiciales, y se han plateado la nulidad de todos los actos jurídicos realizados con posterioridad a la falsificación de la firma de Dolores en el expediente sucesorio.

El director (pero también abogado mediador, y actor) Matías Scarvaci, que este año estrenó La sed y El libro de los jueces, llega al Cine Gaumont luego de recorrer festivales internacionales, con este documental que interpela a la sociedad en un presente plagado de tensas pujas de poder entre modelos de país antagónicos. “Lo singular de esta historia es la desmesura del despojo, lo inhumano que permite que se abra, que se fisure, que se rompa el silencio, para que por allí pueda entrar el registro. Quizás como forma compensatoria, ante tanta desigualdad, ante tanto desequilibrio de fuerzas. De este modo, Dolores desafía este universo poderoso y patriarcal, siendo la voz de tantas otras mujeres silenciadas durante tanto tiempo, pero en idéntica situación.”, afirma el realizador.  

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