24 abril, 2024

Se proyectará en La Biblioteca Nacional (Agüero 2502 CABA), el martes 4 de julio a las 18 y 30 hs con entrada libre y gratuita. 

Un documental que plasma, en forma exquisita, la vida de un genio del acordeón como lo es el argentino Raúl Barbosa y al mismo tiempo logra mágicamente, el director, que el espectador empatice con su obra y con el amor al arte por el cual esta figura de la música siente. Por Nito Marsiglio.

Barbosa es un jovial hombre que no hace mucho cumplió los ochenta, que desde 1987 vive en París un tiempo y otro tiempo en el barrio del Once en Caba. 

Un notable que en el año 2000, a sólo 13 años de radicarse en Francia, el Ministerio de Cultura francés le hace entrega del título nobiliario de Caballero de las Artes y las Letras, nada menos.

Un músico sobre el que un gigante como Astor Piazzola diría “Yo no sé absolutamente nada del Chamamé. Solo lo he escuchado a Raul Barbosa tocarlo y uno llega a la conclusión, como en toda la música, que cuando está muy bien tocada, no hace falta conocerlo. Yo sería incapaz de tocar un Chamamé. Primero hay que nacer en ese territorio argentino y después hay que nacer Barbosa para tener ese increíble swing correntino. Él es un luchador y merece mi estima y admiración.”

Raúl cuenta que una vez escuchó un violín en medio del monte. Un violín de un aborigen con una sola cuerda y que lo había hecho con una lata que encontró en el monte. Y entonces dice “yo no comparo a un instrumentista con otro, yo no comparo a un músico con  otro, porque él con ese sonido monocorde estaba hablando de su vida. Y su música refleja su vida”.

Y diría más adelante “el acordeón es el traductor de mis emociones, y así a través de la música le rendimos homenaje a la vida”.

Es por medio de estos diálogos, magníficamente captados por Gaglianó, que este genial compositor va transmitiendo de a poco al espectador el amor a su arte. Mientras se escucha el embelesante sonido de su acordeón prodigiosamente tocada. 

Un luthier de acordeones francés se refiere a Barbosa de esta manera “la primera vez que lo escuche tocar a Raúl, él acababa de llegar a Francia. Hace más o menos unos treinta años. Fui a un concierto con mi pareja. No conocía a Raúl Barbosa, solo sabía que era un acordeonista argentino, no sabía lo que tocaba. Empezó a tocar y en ese momento sentí como un shock. Seguramente el shock más grande de mi vida en relación a un acordeonista. Le dije a mi pareja ¿Pero quién es este músico? ¿De dónde salió? ¡Es un extraterrestre, no es normal!”

A lo largo de la obra, este magnífico genio, se va encontrando con amigos, grandes artistas como Antonio Tarragó Ros, El Chango Spasiuk, Juanjo Domínguez, Luis Carlos Borges, Renato Borguetti, Ramiro Gallo y Hermeto Pascoal, y deleitan al auditorio con sus charlas y sus interpretaciones.

Con este espíritu, impregnado de belleza, Daniel Gaglianó nos va narrando sobre la vida de un gigante. De un hombre que dió a conocer al mundo el Chamamé. La música de un litoral que trasciende las fronteras, porque estas son cosas nimiedades de la  política y no del arte. 

Tal es así que el 16 de diciembre de 2020, hace solo apenas un año, la Unesco declaró al Chamamé como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Este es un film sobre un hombre, un genio, el Chamamé, el amor por la música y en general por el arte. ¡Chapó!

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